15 abril 2010

Qué pasa si te digo...

Devenires eternos
en las mismas calles
con los pies fríos
la misma circunstancia
el sintético acto de tragar
bocanadas amargas
tristes humos blancos
comiéndote la rabia
para no enfrentarla
sobre el fútil intento
no soñar despierto
las mismas luces
cicatrices en la retina
fantasmas en la foto
tomando tu mano

Miro tu espalda triste
en busca de una respuesta
con los pies fríos

09 marzo 2010

Excusa

Si te dijera
que todas las veces
en las que he rogado
por esos minutos extras
donde la ropa sigue ahí
entre los escombros
del tumultuoso amor
ese desecho espacio triste
donde nos ahogamos
es solo para verte
pasear tu silueta generosa
entre los muebles
buscando tu ropa interior
como si el reloj apremiara
y el tiempo se extinguiera
como el cigarro que aun
aguarda en su caja
correr la misma fortuna
que mi cuerpo

Y me miras
con indiferencia
como queriendo prohibirte
sucumbir una vez más
a la inefable tarea de amar
y jugar muy bien tu papel
de mujerzuela vulnerable
como si fuera pecado
desdoblar los minutos
en el seno entre tus piernas
aun sabiendo que hace horas
las calles están vacías
viéndote obligada a ceder
escombros sobre escombros
y en el epicentro estas tú
exhibiéndote desnuda
contemplada por las olas
que traen tus pieles heladas
empapadas en sudor
resignándome a verte partir
en un alba prematura
a que vuelvas con tu fuerza
y tu clásica vehemencia
a arrasar con las realidades
y soñarnos entre las sábanas

25 enero 2010

Trance

Sólo con el silencio
comparto espacio
la cama esta a medias tibia
recuerdos peregrinos
la pupila se dilata crónicamente
hoy no juega la luna


El cigarro que no se consume
las esperas que se hacen eternas
los sueños que confunden
memorias erradas
sobre las derivas del tiempo
entre vidas desparramadas

El tabú en tu nombre
las infrecuencias recurrentes
mantienen las heridas frescas
dolores tras el silicio mudo
que contraen el libido deseo
morir a medias en la cama
mi cara soslayada entre tus pechos

La boca reseca de pasión
calles cómplices en un silencio
entre miradas inocentes
tentativas sobre la represión
juego macabro e inocente
tras el velo del sueño

11 enero 2010

Puerto

Parido en los cerros viejos
con olor a playa sucia
en las esquinas orinadas del tiempo
sobre los antiguos barandales
en los culebreados callejones
corriendo tras la pelota imaginaria
cerro abajo entre las escaleras
presenciando el amanecer del puerto
en cada salida del ascensor
lleno de ausencias y cuidados
jugando a las escondidas
con los nómades de las casas viejas
llorando en cada esquina
dejando la marca de agua salada
en cada muralla dormida

08 enero 2010

Distancia

No se que traerá el tiempo tardío
ni los futuros regalos del viento
untando los pies en la espuma
viendo deshacerse los miedos
en los amores sangrantes de ayer
como el cielomar de caras infinitas
absorvido por los oleajes infrecuentes
encaramandome en los cerros
pensando que así se está a salvo
soñando que así no muere nadie
mientras sangramos en la plaza
mirando idos la tarde pálida
con sus barcos a medio varar
rearmando el desastre hecho
recogiendo los pedazos de polvo
rasgaduras de tiempo abiertas
sobre las que se llora malamente
matando la perra rabiosa
acabando ahogado en alcoholes baratos
provando si estar aturdido no ayuda
a seguir apuñalando a la bestia
o no evitar caer en la amnesia
bajo los soles opacos del puerto
intentos fallidos de un romance astringente
encamaramado en los faroles del mirador

24 diciembre 2009

La vida misma

Podría gritar tu nombre
la eternidad fragmentada
y verme estirado en el tiempo
sobre nuestros cuerpos
helados por la distancia
desgarrando planos
y espacios recurrentes
con tu abrasividad típica
de leonas en furia ciega
y aun así no recobrar
los minutos muertos
de mi ausencia impropia
de infantiles tratos rudos
y de tácitas presencias
en una eternidad fragmentada
indolente ante la verdad
dolores que se hacen agua
y caras deshechas en llantos
sobre tantas muertes en vida
y las anécdotas son solo pasares
ni buenos, ni malos, ni son
cosas que recordemos bien
entre tanta capa de polvo
y tantos malos amores
podría gritar tu nombre
a ver si estamos otra vez
caminando a casa de noche
y nuestros pies desnudos
juegan con la vereda coqueta
tibia, como los abrazos de madre
el infinito hecho pedazos
la tentativa de asir tu mano
y la mirada sucedida del hecho
y los besos rápidos y profundos
a vista y paciencia de todos
jurando estar escondidos
tomándote los pechos con culpa
besándote a ojos cerrados
mientras el mate se enfría
y el pomelo hace agua tan pronto
con la complicidad en la mirada
y la negación a pedir de boca
jugábamos a ser amantes
y la eternidad se fragmenta
otra vez, y de vuelta al hoy
en el que persigo un fantasma
una imagen borrosa de ti
y de unas cartas amarillentas
que son la puerta a otros tiempos
infinitos fragmentos de eternidades
que evaden falsos dolores
que buscan refugio en la nieve


Bruno Rogelio Bontá Pinuer, chileno.


Con este poema participo en el segundo Concurso de Poesía de Heptagrama

11 diciembre 2009

Playa

Los soles cristalinos
acurrucan arenas ocres
bajo las sombras pálidas
cuyos colmillos hirieron
las febriles olas claras
de los vaivenes sutiles
de la marea somnolienta
que corre por las orillas
en busca de cabezas dormidas
entre espacios y pleamares
con los pies semi enterrados
fijando rumbo norte
por las orillas pavimentadas
de un borde sueños-luz de aquí

Abres la boca
Tu lengua sugerente
La leche gotea

06 diciembre 2009

Al otro lado de la puerta

Son las orillas del concreto
máquinas orquestando
mi estadía en el purgatorio
nadas más que un golpeteo
en la muralla

Los designios
de un Dios negligente
quien se ríe entre dientes
mientras nos da de comer
las mismas migajas
que acostumbramos a cagar

Sangremos

Son las heridas flojas de ayer
las sangrantes, las que duelen de noche
como si el corazón quisiera galopar errante
tomar otro lugar en el cuerpo celeste
intentando saciar fuegos perdidos
viejas derrotas que otrora escondíamos
tras las sombras del rubor vergonzoso
del que huyo cuando lo oigo llamar a la puerta
echado bajo las sabanas. Con los ojos cerrados
escupiendo verbos con un pudor negligente
como si llorando se fuera a ir de súbito
cohabitando con el miedo de salir dañado
mientras intento hacer las paces contigo
y quedar a mano en la historia oficial
para que la soledad no nos arañe el vidrio
todas las noches de imparcial ausencia tardía
como con miedo de dejar el rebaño
como cuando solo por las calles
como esa vez que tuvimos sexo y no hablamos
viviendo en pena el trémolo pecado original
de no abrir la puerta y enfrentar la calle
mientras las bestias aullan con fragilidad
los clamores de un placer que acordarnos quisiéramos